Iniciar a ver arquiteturaNicolás Sáez
Creemos que en la iniciación de la enseñanza- aprendizaje de la arquitectura trae consigo una necesaria toma de conciencia de los/as alumnos/as de su propia relación corporal con el espacio arquitectónico. Desde esta premisa, comienza el despertar paulatino de los/as iniciados/as hacia una conciencia de sus experiencias pasadas y presentes como individuos que viven dentro y sobre el soporte arquitectónico. Experiencias concientes con lo concreto, con el mundo de los hechos que les permitirán obtener la materia prima conceptual para iniciar la identificación de la presencia de variables y materias pertinentes a la arquitectura.
El proceso de toma de conciencia, por tanto, pasa por un barrido temporal de abstracción-ideación-verificación: desde una abstracción de la experiencia concreta con el espacio arquitectónico, (definiendo una idea como argumento explicativo de la misma experiencia), hasta la verificación de tal producto abstracto con su motivo de origen, lo concreto. Operación realizada por el/la observador/a que progresivamente va relacionando aspectos de vida del individuo con el soporte arquitectónico que da contención a dicha vida. Tal proceso de abstracción de lo concreto y verificación de lo abstracto permite al iniciado ver con nitidez y distinción dichas relaciones entre vida y objeto arquitectónico desde una propia experiencia, otorgando una mayor autoridad al momento de la obtención de un conocimiento construido.
Dicha verificación continua se plantea como método de apropiación de las primeras ideas generadas por los/as alumnos/as para su uso en el ejercicio proyectual, desde donde se forma el saber hacer en autonomía del estudiante de arquitectura.